miércoles, 5 de diciembre de 2012

vino y quesos exquisitos

Queserías y viñedos se extienden a través del territorio del semidesierto queretano, por los municipios de El Marqués, Tequisquiapan, Ezequiel Montes y Colón para ofrecer al paseante carreteras llenas de descubrimientos, horas de deliciosa diversión y un recorrido que abarca no sólo lugares, sino costumbres, recetas, anhelos y emoción.
Las posibilidades incitan y las combinaciones inquietan; arma tu ruta de acuerdo a tus sabores preferidos, a la calma que desees darle a tu recorrido y a los días que hayas decidido dedicarle a esta pasión.

CAVAS

Esta casa vitivinícola, de las más importantes de América, se ubica en la finca Doña Dolores, a sólo diez minutos de la Peña de Bernal.
 Freixenet se distingue por la elaboración de vinos a través del método champenoise (los llamados vinos espumosos).

A 15 minutos de la tranquila provincia de Tequisquiapan se encuentra La Redonda. Esta casa vitivinícola ofrece recorridos gratuitos todos los días. Ahí se puede observar algunas cepas con las que cuenta el rancho: la colorida uva Salvador y la reconocida Cabernet Sauvignon. El paseo concluye en la enoteca, donde se puede catar y comprar estos aromáticos vinos.

Muy cerca de los viñedos de Freixenet, se encuentra Los Azteca Hacienda Mexicana, un proyecto completo que incluye vitivinicultura, charrería y la firme intención de difundir las tradiciones mexicanas.

QUESERÍAS

Visita la Fábrica Antigua, baja al sótano de maduración, degusta ricos quesos y convive con los animales de la Finca. 

Este rancho, ubicado en el municipio de Colón, elabora quesos, yogures y demás lácteos –producidos bajo la marca Flor de Alfalfa– que se destacan por ser saludables y deliciosos.

En esta finca puede probarse una escala de sabores que va de la dulzura hasta lo picante y sentir una variedad de texturas que incluyen las tersas, las suaves,  las firmes y hasta las untables. Disfruta de sus deliciosos queso semiduro curado en vino tinto o el de aceite de oliva y finas hierbas.

En el Rancho Santa Marina además de las hectáreas y del verdor, la filosofía de cuidado al medio ambiente, la minuciosidad en la preparación, los procesos orgánicos de producción y la pasión con la que se preparan estos quesos incide también en su maravillosos sabor. Los tipo feta, los ricotta, los crottin y los chabichou (único que se deja madurar durante 30 días) son algunas de las variedades que se preparan en este espacio. 

 Si te gustan los quesos de sabores delicados, pero intensos, la tersura, las variedades en la preparación de los quesos de cabra y lo artesanal, no puedes perderte una visita a Quesos La Serpentina, un proyecto gastronómico dirigido por Carlos Peraza.

La Quesería, como comercialmente se le conoce, ha incorporado el concepto de restaurante ligero, donde se puede disfrutar de ricos platos con la combinación de sus quesos, deliciosas ensaladas, sopas,  paninis, bagels , sándwiches y vinos de mesa de la región,  una combinación que te llevará a una experiencia gastronómica fantástica.

¿Con quién hacer tu viaje?

Tour Operadora
Juárez 16, casi esquina con Guillermo Prieto, centro
Tequisquiapan Querétaro.
T. (414) 273 5718

Peña Tour
Independencia 4 esq. con Colón, Bernal. Querétaro.
T. (441) 296 7398
C. (441) 101 4821
C. (442) 219 6078
email: bernal_pt@hotmail.com

Acueduc Tour
T. (442) 140 5288
C. (442) 139 9335



martes, 4 de diciembre de 2012

VIVE TEQUISQUIAPAN

TRAJES TÍPICOS:

En la antigüedad en los barrios y comunidades las se vestían con: mujeres: blusa blanca de manta de tres cuatros de manga; trenzas en la cabeza; rebozo de bolitas; falda de lana en colores oscuros con listones; faja de lana o algodón; mandil y guarache de cuero (vaqueta) con correas.
Hombres: camisa de manta en manga larga; paliacate; pantalón o calzón de manta con cintas en la parte baja para amarrarse a la altura del tobillo, y cintas en la cintura para marrarse en ella; faja de algodón o lana; sombrero de paja, palma o de vara; guarache de cuero (vaqueta) con correas y morral de ixtle.
 En las últimas décadas la vestimenta se ha generalizado por ser un centro turístico, consecuencia de la globalización mundial, haciendo que se desvirtúen o se pierdan las vestimentas originales de los habitantes tequisquiapenses.

 LAS ARTESANÍAS:

Al remontarnos a la presencia del hombre en la antigüedad en Tequisquiapan, cuando los indígenas Chichimecas y otomíes habitaron esta tierra, se las ingeniaron para cargar sus utensilios para cazas o pescar en el río, inventaron los tumbos de vara de sauz y de jara. Se fueron perfeccionando estos artículos hasta lograr hermosas canastas, sobre todo en los Barrios de la Magdalena y de San Juan, posteriormente y a la llegada de los frailes a la región, que con sus consejos de estos, se perfeccionaron y mejoraron las técnicas de elaboración de artesanías, haciéndose una transmisión oral de padres a hijos y ya para 1884, cuando el Estado de Querétaro fue invitado a participar en la primera Exposición Mundial a celebrarse en la ciudad de Chicago, Illinois, E. U., ya se tenían antecedentes de la artesanía de Tequisquiapan, para mostrarse a aquella feria internacional; destacando la buena educación de los tequisquiapenses. Ya para el siglo XIX, se comienzan a fabricar sombreros, pero en especial los de tipo de “Charro” en vara, llamados “Sobrero Jarano”, elaboraos en vara de 1ª, de 2ª o de 3ª (dependiendo lo delgado o grueso de la vara es el valor), de ahí su nombre como lo dice una canción popular mexicana “Sombrero Jarano de San Juan del Río”, desafortunadamente el compositor no sabia el origen de este bello y necesario ejemplar Tequisquiapense; los artesanos de este lugar se iban a mercar sus mercancías a la estación del ferrocarril de San Juan del Río y posteriormente a la de la ciudad de Querétaro; para el 16 de Septiembre de1930, las Agrupaciones Agraristas del Estado de Querétaro, participaron en el desfile en la Ciudad de México, D. F., en donde más de 30 jinetes de Tequisquiapan se lucieron portando con orgullosamente el “Sombrero de Charro”, hecho en vara de 1ª, en diferentes estilos, causando la admiración de todos los jinetes provenientes de los diferentes estados de la República Mexicana.
 En la época actual la industria de la artesanía de Tequisquiapan, que es el sostén de la mayoría de las familias de la región, aprovechando la vara de Sauz, la Jara, el Sangregado, y ahora otros materiales traídos de países asiáticos (como Tailandia) entre 1975 a 1980, se han incorporado para la elaboración de los diferentes adornos como las canastas, las loncheras y las dulceras, parten de un fondo, después de un remache tejido, seguido de la parte lateral que es la trama, con pie entretejido o calado, enseguida otro remache tejido y terminado con el asa o agarradera en algunos casos destacando los diferentes tipos de trenzado. Los materiales traídos de Asia son: el mimbre, el Rattán, la rejilla, el bastón, la cáscara, el petatillo, y el bejuco; para elaborar cabeceras, buroes, libreros, roperos, salas, nasas y una gran variedad de adornos.
En el Centro Cultural de Tequisquiapan, se tiene un taller especial sobre referente a la cestería y diferentes figuras de animales, contando con la participación de excelentes instructores. Las manos hábiles de los artesanos tequisquiapenses, ahora sus productos se venden en diferentes países como: E. U. A., FRANCIA, JAPÓN Y CENTRO AMÉRICA, luciendo en las casas de los compradores, o en las oficinas o en los hoteles, entre otros sitios, esperando que todos sepamos apreciar estas Obras de Arte, que son el orgullo de Tequisquiapan, de Querétaro y de México.
La industria de la Lana fue muy importante en la región, teniendo sus telares (como lo menciona Guillermo Prieto, en sus Viajes de Orden Suprema) en el Barrio de la Magdalena la familia Lizardi, y en el Centro de Tequisquiapan, la familia González, por citar algunas, en donde elaboraban preciosas prendas de lana tales como gabanes, o jorongos y cobijas; pero por la falta de esa transmisión oral se ha perdido o desaparecido.






gastronomia querétana (mole)


El mole no es un producto de la casualidad si no el resultado de un lento proceso culinario iniciado desde la época prehispánica y perfeccionado en la colonia. En la época prehispánica encontramos una amplia variedad de alimentos elaborada con chiles de diferentes tipos, las salsas con este ingrediente eran parte del menú Mexica. A la llegada de los españoles en el siglo XVI, surge una amplia gama de recetas culinarias, resultado del mestizaje y fusión de dos culturas, la española y la azteca; la leyenda del mole cuenta que en el convento de Santa Rosa, en Puebla, Sor Maria del Perpetuo Socorro, encargada de la cocina, preparaba el mejor platillo debido a la invitación que hiciera el Obispo de Puebla Manuel Fernández de Santa Cruz al Benefactor de dicho convento, el Virrey de la Nueva España para agradecer los muchos favores de éste para la comunidad del mismo. Este platillo resultó muy picoso, no recomendado para el paladar de la distinguida visita, por lo que la monja decidió agregar almendras, clavo, canela, ajonjolí y cacahuate para reducir el picor del platillo. Éste gusto tanto al Virrey, que, como agradecimiento mando a construir una cocina totalmente cubierta de Talavera que aun hasta nuestros días existe en el ex convento de Santa Mónica y que es hoy el Museo de la Cerámica. Aunque la tradición dice que el mole nace en Puebla, nosotros sabemos que tuvo origen en todo México y ocurrió en todas partes donde tuvo influencia la cultura española, dándose así, el mestizaje de la gastronomía mexicana. En San Pedro Atocpan este platillo solamente se servía en celebraciones muy importantes como fiestas patronales, bodas y bautizos, aunque también se preparaba en un guiso especial para celebrar el yutlalecan (muerte de una persona). En los años 30 había únicamente cuatro personas que por costumbre preparaban el mole para los festejos del pueblo estas señoras eran personas distinguidas de la población que eran solicitadas por los “Mayordomos” o por los encargados de la fiesta que se tratase para iniciar hasta con 40 días de anticipación los preparativos de la comida, que empiezan con las compras de los ingrediente, el desvenado de los chiles y la limpieza de los condimentos, dos días antes del festejo se tostaban y freían los ingredientes, un día antes se molía en metate que se disponía especialmente para la ocasión y finalmente para el día antes se molía en metate, que se disponía especialmente para la ocasión y finalmente para el día de la fiesta desde muy temprano se guisaba el mole en grandes cazuelas de barro sostenidas por tres piedras llamadas tenamestles y que formaban una base llamada tlicuil en el que ponía leña para el Fogón; todos estos preparativos se llevaban por aproximadamente 20 jóvenes mujeres que eran invitadas para la molienda, la señorita que avanzaba mas rápido o realizaba mejor la molienda se decía que ya se podía casar, pues ya podía moler, siendo este trabajo uno de los mas difíciles de la cocina antigua mexicana por realizarse en forma manual. El mole como la cocina Mexicana, es una creación colectiva, producto de un sincretismo cultural que no surgió de la noche a la mañana, ni de una sola persona. Pertenece a la categoría de cocina popular ligada a los productos de la región, a la tradición oral preservada por generaciones, pero al mismo tiempo tiene un espíritu dinámico, innovador y refinado. Algo de misterio rodea la creación del mole y es dinámico por la gran cantidad de personas que aportaron sus ideas para su creación, innovador porque necesariamente sufrió aportaciones de otras regiones como la canela de Sry Lanka, anís de oriente, clavo de las Islas Malucas en Indonesia, el cilantro de Babilonia, y el ajonjolí, que llego de los árabes, a través de los españoles; sumado a todo lo anterior, los ingredientes que en ese entonces aportaba la Nueva España como el chile, cacahuate, chocolate, pepita de calabaza, tortillas, etc. Y refinado, porque para que exista el mole se necesita que todos los ingredientes deban sufrir una transformación, éstos se tienen que asar, tostar, moler, limpiar, pelar, cortar, freír y diluir. La variación del color, aroma y sabor depende de la proporción en que se utilicen los 4 chiles y especias. Así como también, cambia en mucho la personalidad de este platillo los utensilios que se usan como cazuelas, ollas de barro, palas de pino o encino y la forma en que se utiliza el fuego para su proceso y la molienda, que en la antigüedad era a metate con metlapil de piedra. Por lo tanto, el mole es el resultado de un lento proceso culinario, iniciado desde la época prehispánica y enriquecida durante la colonia, cuando nuestra cocina tuvo el aporte de elementos asiáticos y europeos. Podemos decir, que se logra la perfección en nuestra comunidad de San Pedro Atocpan, que ha impreso su sello propio, que es como surgió el mole almendrado, diferente al mole negro de Oaxaca, al mole amarillo del sureste y al mole poblano entre otros. En cuanto al mole almendrado, este se elabora con la mezcla de 26 ingredientes finamente seleccionados y proporcionados y su calidad se controla sumando un proceso de higiene para darle el aroma y sabor exquisito para el paladar más exigente y que gusta a toda la familia. http://www.feriadelmole.com/h_mole.htm

lunes, 3 de diciembre de 2012

LAS TRES HUASTECAS. Y VIVE TEQUISQUIAPAN


         LAS TRES HUASTECAS.

Huasteca es el nombre de una región en México que comprende el norte de Veracruz, el sur de Tamaulipas, la Sierra Gorda de Querétaro y partes de los estados de San Luis Potosí e Hidalgo. En mucho menor medida comprende algunas zonas del Estado de Puebla. Esta región se conformó debido a la afluencia maya vía marítima hacia su territorio. Tradicionalmente se acepta como Huasteca al área en que se desarrolló la cultura de los Huastecos














CAÑÓN DEL PARAISO

      Cañón del Paraíso.

A 3 km de la cabecera municipal de Peñamiller se ubica este imponente atractivo natural. Gracias al afluente del río Extoraz se ha formado ésta zanja de escasos 10 metros de altura, pero enmarcada por paredes de mármol negro que alcanzan hasta los 100 metros. Explorar la zona es una experiencia incomparable, podrás encontrar petroglifos y pinturas rupestres dejadas ahí por los antiguos habitantes chichimecas. 

ocasionalmente se prestan para la navegación. Los imponentes muros de roca, que alcanzan los 100 m de altura, son el lugar ideal para la práctica del montañismo. El lugar es de gran belleza y en sus alrededores es posible acampar.






GRUTAS

                       GRUTA LOS HERRERA.

Ubicada a cinco minutos de la cabecera municipal de San Joaquín, esta gruta se ha ido formando durante miles de años. Hoy puede ser apreciada en tan solo uno minutos. Este es uno de los sitios en donde la visión es literalmente milenaria; no se ven sólo formaciones rocosas, se ven milenios. Aquí, la naturaleza esculpe en el tiempo: estalactitas y estalagmitas formadas en las entrañas de la Tierra lo demuestran. 
La profundidad de las grutas en algunas partes llega a ser hasta de 370 metros. El área acondicionada para el turismo es tan sólo de 30 metros, lo cual no hace menos atractivo el recorrido.









PIRÁMIDES DE RANAS

PIRÁMIDES DE RANAS.

San Joaquín es un hermoso municipio poseedor de exuberantes paisajes boscosos; cascadas, grutas y una sorprendente zona arqueológica complementan el panorama.
Zona arqueológica de Ranas

Se localiza a 3 Km. de la Cabecera Municipal, en la parte superior de dos cerros, pasando por la comunidad Agua de Venado.
Esta ciudad-fortaleza, considerada un importante Centro Ceremonial, fue eregida y habitada en los años 600 y abandonada aproximadamente entre 900 y 1,000 d. C En el siglo XVI fue ocupada por los chichimecas hasta la colonización española; adquirió importancia por su función como centro de control religioso, político y económico sobre las regiones circunvecinas.